Kartung
Tuve unos días de vacaciones a si que Liba, Dylan y yo decidimos ir explorar a fuera de la ciudad. Gracias a mi amiga Michal Friedman que me dio un libro de guía de viaje, encontré un publecito que se llama Kartung. Kartung esta localizada a dos horas sur de mi casa en Serekunda. Mi libro dice que Kartong es uno de los mejores secretos escondidos en Gambia.
Ese dia tomamos tres microbuses para llegar al pueblo. Cada microbús que tomamos fueron muy pequeños que todos teníamos que estar apretados en un solo lugar. Tuve que cargar unos cuantos niños para tener un lugar donde sentarme. Cuando llegamos a kartung, encontramos nuestro hotel el equator lodge.
Ese mismo dia decidimos explorar el pueblito. Cuando fue tiempo de la cena, nosotros no sabíamos que para tener cena de un restaurante, uno tiene que llamar unas cuantas horas antes, decirles exactamente nuestra orden y a si cuando es tiempo de comer en la noche la cena estará lista. Como no sabíamos esto porque ya estamos acostumbrados a la vida de la ciudad, nuestra comida no fue muy buena.
Al día siguiente, rentamos unas bicicletas y anduvimos por todos lados. El paisaje fue muy bonito, vimos ríos, playas y jardines muy grandes. Para la cena un amigo que hicimos el dia anterior nos invito a cenar, el mato una gallina y nos hizo Domoda con pollo. Estaba muy rico.
Todo fue muy divertido y relajante excepto por algo que vimos. Cuando andábamos en bicicleta vimos a un niño que iba llorando en la calle. El niño tenía una quemadura muy grave que la piel se le estaba cayendo. Nosotros no pudimos hacer nada pero sin embargo queríamos ayudar, porque se miraba muy doloroso. Llevamos al niño a la clínica del pueblo y nadie había. En Kartung nos dijeron que no hay doctores ni enfermeras. A si que lo único que pudimos hacer fue, lavar la quemadura y poner un poquito de medicina que yo traje para quemaduras y cortaduras.
Antes de partir a nuestra casa en serakunda fuimos a ver como el niño estaba. Cuando lo vimos nos sorprendimos que andaba jugando y riéndose con sus amigos. La mama le había puesto una medicina natural casera. La quemadura se miraba mejor. Me gusto ver que siempre de alguna manera u otra, aunque los recursos sean escarzos siempre hay una manera en que el pobre trata sus problemas con maneras alternativas que no cuestan mucho. Me sentí mejor cuando vi que el niño se mejoro y que iba a estar mejor.
